VINOS



Disfrutar un buen vino requiere de un proceso que se desarrolla con el tiempo y la experiencia, en Colombia cada vez más se aprecian las bodegas internacionales y se promueve su consumo; en esta sección se dispone de información práctica a la hora de su escogencia así como también un recorrido por las mejores bodegas, las diferentes cepas y el maridaje.
      
        Consejos prácticos para disfrutar un buen vino: 
Debemos tomar siempre la copa de vino por el tallo y nunca abrazando la copa, lo que haría que el vino cambie de temperatura. 
Debemos tener en cuenta que la temperatura corporal es de alrededor de 36º.
Los buenos vinos no se toman recién descorchados, sino que debemos dejarlos "airear" al menos unos minutos (mejor media hora como mínimo).
Los vinos, no deben permanecer en nuestra estantería o bodega muchos años, salvo excepciones. Es mejor abrirlos dentro de sus fechas óptimas para el consumo.
Los vinos se deben tomar a la temperatura adecuada en cualquier época del año, independientemente de la temperatura exterior.
Siempre se debe limpiar la boca de la botella, una vez descorchado, antes de proceder a servir el mismo. Una servilleta o un trapo limpio, será suficiente para pasarlo por la boca. También se puede verter un poco de líquido en una copa vacía para evitar trocitos de corcho en el mismo.
Los vinos deben ser apreciados en su justa medida, y en función de la calidad del mismo. Una buena comida debe contar con un buen vino (proporcional a la calidad de la comida), no se puede "escatimar" en su precio y estropear una buena comida.
No debe poner objeciones al vino, salvo que no se encuentre en buen estado (picado, por ejemplo). La calidad del mismo es variable en función del presupuesto para la comida.
Si se necesita enfriar un vino, no lo haga de forma brusca, y mucho menos echándole hielos al mismo o metiéndolo en el refrigerador. Se puede meter en una cubeta con agua fría, como mucho.
La normal general es blanco con pescados y tinto con carnes. Pero cada vez hay más excepciones a esta regla debido a la compleja elaboración de algunos platos.
Las copas deben ser siempre transparentes para poder apreciar todas las características del vino: cuerpo, color...
Sin ser demasiado llamativos, podemos oler el vino, para reconocer su aroma, moviendo suavemente la copa.



MARIDAJE DEL VINO.
CON LOS PESCADOS
Con los platos de pescados el vino blanco será el mejor acompañante, blanco suave para los pescados en fritura, al horno un blanco con cuerpo, con crianza o de fermentación en barrica, secos y con acidez moderada. Pero con pescados de carne firme como el rape, bacalao atún o lamprea puede ir acompañado de un tinto joven.



CON MARISCOS Y CRUSTÁCEOS
El vino blanco continua siendo el mejor acompañante, secos o muy secos, también se pueden añadir los vinos espumosos, que acompañan de forma excepcional a las ostras, e incluso por un cava rosado muy seco. Los vinos gallegos como Ribeiro, Valedoras, junto con los vinos de rueda acompañan muy bien a las vieiras




CON LAS CARNES
Los vinos tintos constituyen la mejor opción, acompañan de forma excepcional las carnes rojas, y asados. Para las carnes estofadas o condimentadas será necesario un vino que realce los sabores escondidos de la carne, esto es un vino de reserva, como riberas del Duero, Riojas, Toro, etc.


CON LOS MENUDILLOS
Si son braseados, con salsas como cebolla o ajo, lo acompañaremos de vinos frutales, Priorato, Mancha, Valdepeñas… pero si la salsa en cremosa o a base de setas se podrán acompañar también con vinos más añejos, menos robustos y mas aterciopelados.


CON LA CAZA MENOR
                  Los vinos no muy viejos, potentes y tánicos, ideales los de garnacha y tempranillo, a la vez que algunos grandes reservas bien atemperados por el roble. Las recetas aliñadas con hierbas aromáticas también se acompañan con tintos de ligera crianza, pero más directos de estilo, Toro, Ribera del Duero, Jumilla, Navarra, etc



CON LA CAZA MAYOR

Con el jabalí, corzo, ciervo, gamo… cuyas carnes son muy perfumadas y sabores fuertes tendremos que acompañarlas con finos tintos muy sólidos y contundentes, vinos tintos de reserva, del Penedés, Somontano, etc. Y a medida que la textura y contundencia del plato disminuya, optaremos por vinos más envejecidos, de taninos más suaves, menos enérgicos.


CON LOS POSTRES
Los cavas, vinos y champagnes semisecos, entre ellos los moscateles, olorosos, y los Pedro Ximénez, y si el postre es muy dulce, el mejor acompañante será un buen brandy, cognac, armagnac, etc.



CON LOS QUESOS
Dependerá del tipo de queso, pero si se desconoce, la mejor opción es acompañar el queso con el vino de la misma zona geográfica. Pero un vino picante exige un vino ligero y refrescante, el queso de oveja de sabor intenso deberá ir acompañado de un tinto maduro y con cuerpo, los quesos muy grasos de vinos frutales y con cierta acidez, los quesos suaves con vinos menos agresivos, aterciopelados, incluso blancos con cuerpo, los quesos azules con vinos blancos, con cuerpo, pero hay que tener en cuenta que hay infinidad de quesos, tanto curados como frescos, con lo que prácticamente hay un tipo de queso para cada tipo de vino